«¿Aprendiz de todo, maestro de nada?»

No pretendo rebatir nuestro arraigado refranero español porque considero que es acertado al 99,9%. Más que rebatirlo, en este caso veo necesario matizarlo.

En lo que respecta al Conocimiento, al Saber, es cierto que no tiene sentido saber muy poco de todo, pero sí es útil saber todo lo posible de todas las áreas que se pueda. ¿Cuánto? Precisamente eso, «lo que se pueda». Dependerá de la motivación, de la fiabilidad de la fuente, del tiempo para ello y de la memoria. Pero lo que es innegable es que saber muchísimo de algo, casi nivel catedrático, será imprescindible para dedicarse profesionalmente a ello pero no para la vida diaria.

La vida es multidisciplinar, por lo que tener conocimientos básicos sobre muchas áreas y si además están interconectadas, nos permitirán un sinfín de posibilidades. Ya no solo poder mantener conversaciones con muy diferentes personas en diferentes escenarios sin pasar ‘un mal trago’, sino también resolver problemas de la vida que requieran una visión global y / o utilización de varias herramientas para ello.

Así, me acuerdo del libro «Náufrago voluntario«, de Alain Bombard (recomendable en todos los sentidos) en el que se narra la hazaña real de un hombre que se embarca en una zodiac para cruzar el Atlántico prescindiendo de reservas de alimentos y agua, valiéndose de la fauna marina para obtener las vitaminas esenciales y hasta el líquido. Incluso consideraba posible alimentarse a través del plancton e hidratarse con el agua, ya fuese extraída de los fluidos de los peces crudos o del propio mar en dosis mínimas en tiempos de escasez de lluvia.

Él mismo expresa la importancia de tener conocimientos variados para la supervivencia. Siempre será más fácil sobrevivir en un entorno difícil con unos medios materiales limitados al alcance para una persona que sabe hacer cuantas más cosas y utilizar cuantos más elementos en general, para lo cual hay que ‘saber’ la teoría mínimamente y saber utilizarlos con un fin. Si esta sabiduría está interconectada, permitirá encontrar soluciones para problemas concretos partiendo del conocimiento básico de varias tareas o disciplinas.

Estos conocimientos, además, se van forjando poco a poco, es una tarea constante a lo largo de la vida. ¿Quién no ha visto la película Slumdog Millionaire? En ella también se refleja el resultado de toda una vida de experiencias, de datos aprendidos en momentos puntuales que terminan mostrando su utilidad en un concurso en el que el protagonista debe responder a preguntas muy generales y variadas y va recordando en cada una la experiencia que le proporcionó ese conocimiento (en un concurso cuya versión española sería ¿Quién quiere ser millonario?).

Por ello, yo personalmente me esfuerzo en el conocimiento general de todas las disciplinas o artes que se me ocurren o tengo a mi alcance (lo que se denomina ser un polímata, pero en menor escala). Si después de unas nociones básicas no me interesa como para profundizar, lo abandono. Si veo algún interés personal o profesional, continúo el aprendizaje. Pero al menos tengo una idea de lo que versa y para lo que me puede servir en mi vida en un futuro. Eso tampoco requiere tanto tiempo ni ocupa tanto lugar en nuestro cerebro. Esto lo puntualizo porque tengo un amigo que, cuando quieres compartir con él algún conocimiento interesante o curioso, siempre responde lo mismo: «para qué me cuentas eso, si se me va olvidar y además es que no quiero recordarlo porque me ocuparía espacio en la memoria que puedo necesitar para otras informaciones relevantes y esto en concreto no me va a servir para nada?». Y yo siempre le rebato con la referencia a esa película: «Ya me lo agradecerás cuando ganes Slumdog Millionaire». Es gracioso porque se tiende a pensar que la memoria es como un almacén que se llena y rebosa cuando tiene demasiados elementos. Y nada más lejos de la realidad. La explicación de los procesos que rigen la memoria ocuparía una asignatura cuatrimestral de la universidad, así que no nos detendremos en ella.

En conclusión les puedo decir que, por todo esto, yo particularmente intento aprender (o simplemente experimentar) cosas muy diferentes ya que aportan visiones y posibilidades distintas, así como sensaciones no comparables a otras (la sensación de bailar salsa no es la misma que la de bailar tango, ni lo que sientes al bucear es lo q sientes al saltar en paracaídas, ni hablar ruso te suscita las mismas emociones q hablar chino, ni manejar un coche las mismas que un barco…)

No tengo tiempo de ser experta en ninguna de las disciplinas que llaman mi curiosidad, pero sí lo tengo para aprender algo de ellas «que me pueda servir”. Prefiero invertir mi tiempo en hacer muchas cosas a la vez (un tiempo limitado diario para cada cosa) que en terminar una sola cosa.

Me da la sensación de haber exprimido mucho más este tiempo tan limitado del que disponemos.

 

Pequeños retos para sentirnos mejor cada día

Hoy  te traemos 6 mini retos para sentirte bien cada día. Son pequeños retos que puedes ir realizando con poco esfuerzo y que persiguen aumentar tu bienestar personal.

Te proponemos que los lleves a cabo y luego nos cuentes cómo te has sentido realizándolos y cómo valoras el resultado. Puedes dejarnos tus comentarios aquí o en redes sociales.

Puedes realizarlos todos o ir poco a poco añadiéndolos a tu día a día. Si te parecen demasiados, elige al menos 2 de la lista y comienza por esos. ¿Te animas?

MINI RETOS:

RETO 1:

Haz un listado de 3 cosas que te gustaría hacer hoy. Deben ser cosas sencillas, fáciles de realizar y que te apetezcan: tomar un café, pintarte las uñas, dar un paseo, ir al cine, llamar a una amiga, etc. Una vez escritas elige dos y llévalas a cabo, sin dudas, sin excusas, solo hazlo.

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RETO 2:

Realiza una actividad altruista o generosa, ayudar a alguien a cruzar la calle, ceder un asiento, dedicar una sonrisa, dar las gracias, dedícale un halago a alguien, etc. No esperes nada a cambio.

RETO 3:

Escoge un momento del día aunque sean solo 15 minutos, y dedícalos a hacer algo que te haga feliz: leer, oír música, ver tu serie favorita, meditar, algo solo para ti y en soledad.

 RETO 4:

Toma consciencia de cada vez que utilizas o piensas: “tengo que” o “debería”. Puedes incluso escribirlos en un papel y sustituir cada “debería” por “si quisiera podría”.

book-2389229_960_720RETO 5:

Practica tu asertividad: desde decir no cuando algo no te apetece, a exponer tu opinión, o mostrar tu desacuerdo en algo sin miedo a lo que piensen de ti. La asertividad es una forma de comunicación que consiste en defender tus derechos, expresar tus opiniones y realizar sugerencias de forma honesta, sin caer en la agresividad o la pasividad, respetando a los demás pero sobre todo respetando tus propias necesidades.

RETO 6:

Planifica algo que te haga mucha ilusión o eso que tenías pendiente, una cena, un concierto, un viaje, un nuevo proyecto, etc . El único requisito es que te haga mucha ilusión. Planifícalo y llévalo a cabo.

 

Te animamos a ponerlos en práctica y no te olvides de contarnos tu experiencia, puedes dejarnos tu comentario, o escribirnos por redes sociales, al e-mail o por la pestaña contacto. ¡Ánimo!

 

Dinámicas de grupo

Las dinámicas de grupo se utilizan para fomentar la cohesión grupal.

Estas técnicas de grupo sirven para que los superiores conozcan al equipo de trabajo, que los empleados se conozcan entre ellos y crear bienestar. Además suponen un espacio de entretenimiento y de descanso de las tareas rutinarias. Existen diversas dinámicas: participación, roles, estudio de casos, brainstorming, mesa redonda, reunión semanal, sesiones de Paint-Ball, etc.

Te dejamos dos ejemplos de dinámicas de grupos para que las apliques en tus equipos de trabajo.

A. ESTUDIO DE CASOS

Se trata de que el grupo realice un análisis exhaustivo de una situación dada desde múltiples visiones para obtener conclusiones. Las soluciones pueden ser varias, por lo tanto el objetivo no es llegar a una única solución, es la interacción y el diálogo entre los miembros del grupo.

  1. Se comienza formando pequeños grupos. Esto se hace para animar a todos a la participación, romper el hielo, y que se sientan más cómodos.
  2. El animador plantea el problema o situación, describiendo los detalles relevantes para que se comprenda y pueda resolverse.
  3. El animador distribuye copias del escrito y se aclaran todo tipo de dudas.
  4. El grupo empieza a debatir las posibles soluciones. Tras el debate de los grupos pequeños, se trasladan al grande los comentarios y conclusiones para seguir el debate.
  5. Si el interés o la participación decae, se puede volver otra vez a los pequeños grupos. Se les puede ofrecer un guión de trabajo que les ayude a centrarse.

Es una técnica útil para respetar las ideas de los compañeros, para establecer la escucha activa y fomentar la comunicación del líder con el equipo, para ver cómo resuelven en grupo un problema, cómo discuten las ideas y se ponen de acuerdo, etc.

B. ROLES

Cada persona adopta un rol, y se representan situaciones concretas para que se pueden demostrar las habilidades y las emociones en cada situación.

Por ejemplo uno hará de jefe y el otro de empleado, y hay que resolver algún problema que surja en la empresa. Aquí se pueden demostrar las habilidades de cada uno y ponerse en el lugar del otro para entender su situación.

Sería importante que un moderador  profesional guíe y reoriente para conseguir un resultado satisfactorio. Con esta técnica cada persona puede ponerse en el lugar del otro y entender un poco mejor su papel como empleado o líder. Sirve como entrenamiento frente a situaciones reales, en las que a vece se actúa de forma impulsiva, muchas veces por no entender al otro.

 

Existen otras muchas dinámicas de grupo, ¿has utilizado alguna?.

¿Tengo mala suerte?

¿Cuántas veces has sentido que te ha «mirado un tuerto«? ¿Cuántas personas conoces a las que parecen ocurrirles en un momento dado todas las desgracias posibles? ¿El tuerto en realidad existe?

Rotundamente, no. A veces puede tratarse de acontecimientos fortuitos negativos e imprevistos que se suceden en un corto espacio de tiempo sin ninguna causa común concreta (por ello no podemos hablar de Casualidad ni de Azar, que por definición implican una causa fuerza desconocidas que los provoquen) pero, en la mayoría de los casos, nosotros mismos somos de forma directa o indirecta causantes de ellos sin ser totalmente conscientes. Esto, y esa es la buena noticia, significa que son por tanto evitables en cierta medida.

Generalmente, las personas a las que parece «haberles mirado un tuerto», entraron en un bucle que se inició tras uno o varios acontecimientos cuyos desenlaces no asumieron y/o superaron de forma adaptativa (independientemente de su gravedad), lo que derivó en un estado de ánimo decaído (desilusión, anhedonia, pesimismo, abandono…) que, a su vez, produjo quizá actitudes distraídas, comportamientos imprudentes, falta de atención y cuidado, que les condujeron a:

  • sufrir un accidente
  • tener percepciones sesgadas de la realidad (ver cosas donde no las hay,      interpretar negativamente actitudes de los demás hacia ellos…)
  • provocar con sus actitudes negativistas comportamientos de evitación y rechazo en los demás

De esta forma pueden haberse ido acumulando las vivencias negativas (reales o imaginarias) de forma que todo les pase a ellos o que parezca que todo les pase a ellos y esa circunstancia acreciente su estado de ánimo negativo y dé continuidad al bucle.

Por ello es importante, para salir de este bucle, que se rompa uno de los eslabones de la cadena. ¿Cómo?:

a) aprendiendo a interpretar y digerir los sucesos vitales negativos

b) luchando contra las manifestaciones del estado de ánimo decaído y su interferencia en el día a día

c) extremando las precauciones en todo lo que se hace cuando uno no se encuentra anímicamente bien, evitando exponerse a peligros innecesarios

d) haciendo un esfuerzo por no sacar conclusiones ni pensar demasiado

No necesariamente con ayuda profesional (la mejor ayuda es la fuerza que hay en uno mismo), se puede romper el bucle y deshacer el maleficio del tuerto.

Cómo ser un buen líder

Definir al líder ideal no es fácil, se tienen en cuenta muchos factores como la inteligencia, los conocimientos, la experiencia, la firmeza, la determinación, etc. cualidades tradicionalmente asociadas con el liderazgo. Sin embargo estas  habilidades son necesarias pero insuficientes para un buen líder.

Daniel Goleman, psicólogo, redactor científico, profesor y autor del libro «Inteligencia Emocional» (1995) , así como de varias obras sobre el liderazgo y la IE, señala que los líderes realmente efectivos se distinguen por su nivel de Inteligencia Emocional, destacando 5 ítems como son: la autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.

 
El líder es la persona del equipo que se diferencia del resto y toma las decisiones acertadas para el buen funcionamiento del grupo. Es el referente del grupo, inspirando a los demás  para lograr el objetivo en común. El grupo ha de respetar y reconocer al líder como tal.

CARACTERÍSTICAS DE UN BUEN LÍDER

  • Confianza en sí mismo y en sus subordinados: El líder que inspira confianza es aquel que actúa con ética, respeto e integridad. La confianza en cada miembro de su equipo, así como en sí mismo, es clave y necesaria para crear un ambiente productivo en el entorno laboral.

 

  • Conocimiento y experiencia: es esencial conocer el área en el que se trabaja para poder establecer objetivos y metas claras y realistas y organizar el trabajo.

 

  • Empatía: encontrar un equilibrio entre autoridad y comprensión no siempre es sencillo. Los buenos líderes se caracterizan por ser comprensivos y cercanos a su equipo, sin perder autoridad.

 

  • Comunicarse con los subordinados y que éstos puedan comunicar cualquier duda, idea, preocupación, miedo, etc.: la comunicación debe ir en dos direcciones, por un lado expresar de forma clara y asertiva las ideas, tareas y objetivos, y por otro que el mensaje sea escuchado y comprendido. Además un líder debe saber escuchar y tomar en cuenta todas las opiniones, individuales y colectivas, que lleguen a él.

 

  • Tener una visión de equipo: un líder es capaz de crecer y hacer crecer al equipo, delegando tareas y creando espacios de acción y comunicación para que las otras personas se sientan útiles y valoradas.

 

  • Magnetismo con los demás integrantes del equipo: un líder debe tener una influencia en su equipo derivada no solo del poder que le otorga su cargo si no de su carisma personal.

 

  • Integridad: El equipo tiene que estar absolutamente convencido que el líder va a actuar honestamente y cumple lo que promete.

 

  • Hacer que su grupo consiga trabajar en equipo: el líder estructura su propio trabajo y el de los otros miembros en la realización de las tareas.

 

  • Tener valor frente a los problemas: aunque las metas sean difíciles y surjan imprevistos debe solventar los obstáculos y no perder el control, debe tener una gran capacidad de resolución de conflictos.

 

 

 

Cómo mejorar los hábitos de estudio

Muchas veces me han preguntado por buenos hábitos de estudio, en especial personas que llevan tiempo sin estudiar y quieren prepararse alguna materia, o personas que están preparando una oposición o alguna nueva especialización en su proyecto profesional. Aquí puedes encontrar algunas recomendaciones:

 

1. LUGAR Y AMBIENTE

  • Lugar: lo ideal es estudiar en un lugar ordenado, bien aireado y con buena luz, y disponiendo de un asiento cómodo.

 

  • Concentración: para estudiar, es importante que estés concentrado: a mayor concentración, mayor capacidad de memoria. Por eso es importante que antes de comenzar atiendas a tus necesidades básicas de sueño, alimentación y/o relajación para poder concentrarte al máximo. Es importante evitar las distracciones: móvil, tv., ruidos, etc.

 

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 2. HÁBITOS DE ESTUDIO

  • Organización: estructura tu horario académico, divide tu tiempo planificando el estudio. Ten en cuenta la cantidad de material, horas de estudio, pausas y el tiempo para descansar. Procura estudiar a las mismas horas cada día.

 

  • Revisar: revisa cada día los apuntes, destacando la más importante, y repasando lo aprendido anteriormente. Revisa también el material de forma previa, leyendo las introducciones y resúmenes, ten presentes los objetivos y contenidos del programa de la asignatura.

 

  • Esquemas: realiza esquemas, resúmenes, esto te ayudará a tener presente las ideas centrales y más relevantes. Puedes incluso hacer pequeñas notas, tarjetas o fichas con los contenidos más importantes. Esto además te permitirá consultarlas de forma rápida y cómoda.

 

  • Estrategias: usa estrategias para recordar puntos clave, subraya textos y haz anotaciones al margen, cuanto más activamente participes, más información entenderás y guardarás. Usa abreviaturas, signos, símbolos, etc.

 

  • Lee comprensivamente: memoriza lo que sea necesario pero es mejor intentar comprender lo que se estudia para afianzar los contenidos. Busca la información que no entiendas, no te quedes con dudas. Intenta siempre leer con calma y atención.

 

  • Repetición: repite en voz alta y con tus propias palabras los contenidos, asegurándote después de que son correctos.

 

  • Premios: prémiate por completar las tareas.

 

  • Imágenes: apóyate en imágenes visuales para recordar conceptos y contenidos.

 

  • Examínate: realízate exámenes tú mismo o pídele a alguien que lo haga…

 

  • Recursos: entérate/familiarízate con los recursos disponibles en la biblioteca y en Internet que puedan ser útiles.

 

  • Descanso: dormir la noche anterior al examen, es importante respetar las horas de sueño y descanso, además de no abusar de bebidas excitantes como el café, Red Bull, etc.

 

  • Repaso: Debes repasar lo aprendido, es mejor utilizar los días previos al examen para repasar los contenidos. A veces nos ponemos nerviosos antes de un examen, leyendo alguna pregunta, esto es normal, nos bloqueamos y pensamos que no sabemos nada. El repaso y afianzar bien los contenidos ayudaran a que esto no pase. En momentos del día o de la noche, que estés tranquilo/a y sin distracciones, trata de recordar los puntos más importantes de la lectura. Esto ayuda mucho a saber cuánto se entendió y cuánto se recuerda el material. No repases los últimos minutos antes del examen.

 

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3. EXÁMENES

Tipo desarrollo:

  1. Leer bien las preguntas e indicaciones.
  2. Asegurarnos de que entendemos lo que nos están preguntando
  3. Si no podemos contestar una pregunta pasar a la siguiente
  4. Organizar ideas antes de contestar
  5. Responde con una introducción, desarrollo y fin.
  6. Deja espacios por si quieres añadir algo después
  7. Cuida la ortografía
  8. Si tienes tiempo repasa el examen

Tipo test:

  1. Lee bien y sigue las instrucciones.
  2. Ten en cuenta el tiempo con el que cuentas.
  3. Comienza con las preguntas que sepas su contestación.
  4. Contesta las preguntas que sepas.
  5. Utiliza la información y conocimientos que has adquirido al ir haciendo el test para revisar respuestas previas de las que no estabas seguro/a.
  6. Al repasar, siempre se ha recomendado no cambiar la respuestas, a no ser que sepas seguro que hay un error (es importante saber si hay penalización por las respuestas incorrectas). Actualmente en este punto hay opiniones opuestas, algunas investigaciones indican que sí debemos cambiarla, siempre y cuando estemos repasando.

 

 

 

Gestionar el estrés: Técnicas de relajación

Nuestro día a día en ocasiones nos lleva a tener un exceso de trabajo, responsabilidades, y preocupaciones y esto puede generar un estado elevado de ansiedad y estrés. Por eso es útil conocer algunas técnicas de relajación para aplicar en estas situaciones.

Las técnicas de relajación pueden utilizarse tanto en momentos de estrés y ansiedad, como cuando nos sentimos bien para evitar llegar a estos estados.

Técnicas de relajación:

  1. Respiración con el diafragma:

 Generalmente sólo utilizamos una parte de nuestra capacidad pulmonar, con frecuencia la parte superior de los pulmones, con la respiración diafragmática alcanzaremos una oxigenación adecuada y evitaremos hiperventilar.

  • El primer objetivo de este ejercicio es dirigir el aire a la parte inferior de los pulmones. Para ello podemos tumbarnos manteniendo una postura recta, y colocaremos una mano en el vientre y otra sobre el pecho para percibir mejor los efectos de cada inspiración y respiración.
  • Coge aire lentamente por la nariz, intentando desplazarlo a la cavidad abdominal, esta acción debe provocar que se mueva la mano colocada en el vientre, pero no la que está situada sobre el pecho. Mantenemos el aire unos 5 segundos y luego exhalamos otros 5 segundos.
  • En la segunda parte haremos lo mismo pero iremos desplazando el aire a la parte media de los pulmones y por último a la parte superior, elevando el pecho y metiendo ahora el abdomen hacia adentro. Mantén la respiración unos segundos y exhala.

Para que esta técnica tenga efectos sobre la ansiedad y el estrés  se debe practicar al menos dos veces al día durante 10 minutos.

Una vez que se ha practicado suficientemente, se podrá realizar también de pie o incluso caminando, lo cual amplía las posibilidades terapéuticas de la técnica, siendo muy útil para controlar las crisis de ansiedad.

 

  1. Relajación progresiva:

Esta técnica de relajación fue desarrollada por el médico estadounidense Edmund Jacobson en 1929, y a día de hoy sigue siendo muy utilizada por sus excelentes resultados.

La técnica se basa en la premisa de que las respuestas del organismo a la ansiedad conllevan más ansiedad y tensión, esta tensión a su vez aumenta la sensación de ansiedad, al relajar los músculos se reduce la tensión fisiológica lo cual es incompatible con la ansiedad. El entrenamiento en relajación progresiva favorece una relajación profunda permitiendo establecer un control voluntario de la tensión, distensión de los grupos musculares.

El tiempo necesario para su entrenamiento es de una a dos semanas, a razón de sesiones de 15 minutos diarios. Se recomienda el uso de una grabadora para su práctica y en el fondo de las palabras una música suave y relajante.

Puedes practicarla sentado/a en una silla de forma cómoda y procurando apoyar la cabeza y brazos en alguna superficie, debes usar ropa cómoda.

Cada músculo o grupo de músculos se tensa entre 5-7 segundos y luego se relaja de 15 a 30.  Dedica unos segundos a respirar profundamente con el diafragma.

A continuación te describo el procedimiento abreviado. Puedes descargártelo AQUÍ.

 PROCEDIMIENTO ABREVIADO

El procedimiento que se describe a continuación es una forma abreviada para aprender la relajación muscular profunda de un modo más rápido. En él, todos los músculos se tensan y se relajan a la vez. Repite cada proceso por lo menos una vez, tensando cada grupo muscular de cinco a siete segundos y relajándolos después de veinte a treinta. No te olvides de observar la diferencia entre las sensaciones de tensión y de relajación.

 

  1. BRAZOS Y MANOS: Cierra ambos puños, tensando los bíceps y los antebrazos. Relájate.

 

  1. CARA: Arruga la frente. Al mismo tiempo, mueve la cabeza hacia atrás tanto como pueda y gírala describiendo un círculo completo, en ambos sentidos. Ahora arruga los músculos de la cara: frunce el entrecejo, cierra los ojos con fuerza, aprieta los labios, aprieta la lengua contra el paladar y encoge los hombros. Relájate.

 

  1. PECHO Y ESTÓMAGO: Separa los hombros arqueando la espalda como si fueras a hacer una inspiración profunda. Mantén. Relájate. Ahora haz una inspiración profunda apretándote la región del estómago con la mano. Sostén la respiración. Relájate.

 

  1. PIERNAS Y PIES: Extiende los pies y los dedos, dirigiendo las puntas hacia arriba, fuertemente, para tensar así las espinillas. Mantén. Relájate. Flexiona los dedos tensando con ello las pantorrillas, los músculos y las nalgas. Relájate.

 

Respirar profundamente es la llave maestra de la relajación. Entre los ejercicios, realiza profundas inspiraciones con el estómago. Repite palabras como «relájate…, cálmate…, abandónate» mientras se está inspirando.

Es necesario practicar esta secuencia a diario, el entrenamiento continuado hará que vayas perfeccionando la técnica y mejoren los resultados.

Hay otro tipo de actividades que pueden ayudarnos a relajarnos y disminuir el estrés como la meditación (existen múltiples técnicas y variantes destacando el Mindfulness), el ejercicio físico, actividades al aire libre, leer, o cualquier actividad que nos resulte placentera.

 

Referencias bibliográficas:

Fuente: Martha Davis, Matthew McKay, Elizabeth R. Eshelman: «Técnicas de Autocontrol Emocional». MR Ediciones. 2010. Madrid.

Cautela JR, Groden J. Técnicas de relajación (1985. Manual práctico para adultos, niños y educación especial). Barcelona: Martínez Roca.

8 películas que te animarán en tus retos profesionales (y te servirán en tu vida personal)

En esta lista puedes encontrar 8 películas motivadoras para superar retos profesionales o animarte a emprender, por supuesto existen muchas más, ¿las has visto todas?.

 

1. La red social (2010)

La red social (The social network), es una película dirigida por David Fincher, que narra la historia de Facebook. La película se centra en como surgió la red social, en la revolución que supuso la aparición de Facebook y en los enfrentamientos y disputas (incluidas las legales), entre las diferentes personas que estuvieron involucradas en su creación. Se nos muestra el nacimiento de un negocio de éxito, la red social más popular y con más usuarios de los últimos tiempos. Pero la película también nos muestra cómo asociado al triunfo vienen los conflictos.

 “Si fuerais los inventores de Facebook… habríais inventado Facebook»

«Me temo que si no vienes, te quedarás atrás”

2. El Lobo de Wall Street (2013)

«El lobo de Wall Street» dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio, muestra la vida de Jordan Belfort, un corredor de bolsa novato que un día llega a Wall Street con la idea de comerse el mundo y que acaba volviéndose millonario con la venta de acciones de empresas pequeñas que hacía pasar como grandes oportunidades. Es una historia de grandeza y decadencia, de las situaciones y procesos que llevan al personaje a convertirse en una caricatura de sí mismo, un estafador, enamorado de la popularidad, el lujo y el dinero. La película es un gran ejemplo del exceso de ambición, pero también aporta valiosas lecciones, la importancia de la seguridad en uno mismo, de no aceptar un no por respuesta y de reconocer el talento en los demás.

«Lo único que está entre tu meta y tú, es la historia que te sigues contando a ti mismo de por qué no puedes lograrla”

«La cuestión es reunir al equipo apropiado y luego tu vida puede cambiar»

3. El indomable Will Hunting (1997)

Película de 1997 protagonizada por Matt Damon, Robin Williams, Ben Affleck y Minnie Driver y dirigida por el director Gus Van Sant. Will es un joven huérfano, rebelde, con una infancia difícil y una inteligencia asombrosa, especialmente para las matemáticas. El descubrimiento de su talento le llevará a tener que decidir seguir con su vida de siempre, y mantenerse en una zona de seguridad con un trabajo sencillo y buenos amigos con los que pasar el rato, o atreverse a descubrir quien es, arriesgarse y aprovechar sus grandes cualidades intelectuales. Sólo los consejos de un bohemio psicólogo le ayudarán a decidirse. La relación de Will con este psicólogo y sus conversaciones se convierten en la trama central de la película.

«Sería un insulto que siguieras aquí, dentro de veinte años. No queremos ver como desperdicias tu vida»

4. Ciudadano Kane (1941)

Ciudadano Kane es una película estadounidense de 1941 dirigida, escrita, producida y protagonizada por Orson Welles. Un importante magnate estadounidense de la prensa, Charles Foster Kane, personaje inspirado en William Randolph Hearst, muere en su castillo, Xanadú. La última palabra que pronuncia antes de morir es “Rosebud”, cuyo significado es un enigma, esta palabra despierta una enorme curiosidad tanto en la prensa como entre la población por lo que se emprende una investigación para desentrañar el misterio. La película narra la búsqueda de poder y fortuna del protagonista, pero el éxito profesional en este caso también está en el director Orson Wells, ya que esta película está considerada como una de las obras maestras de la historia del cine, siendo particularmente alabada por su innovación en la música, la fotografía y la estructura narrativa.

«Hay dos tipos de personas: las que consiguen lo que quieren y las que no se atreven a conseguir lo que quieren» 

“Solo hay una persona que puede decidir lo que voy a hacer, y soy yo mismo”

5. En busca de la felicidad (2006)

Basada en una historia real es un clásico que no falta en ninguna lista de películas motivadoras. Will Smith interpreta a Chris Gardner, un hombre al borde de la pobreza absoluta, que intenta sacar adelante a su hijo, y sigue luchando convencido de que logrará salir adelante y conseguirá sus sueños pese a todo.

“No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos”

6. Erin Brockovich (2000)

Otro clásico basado en la historia real de Erin, una mujer con tres hijos y casi sin estudios que, trabajando para un bufete de abogados de escaso prestigio, consigue destapar un escándalo de contaminación que enfermó a centenares de familias. Nos incentiva a seguir adelante y a superar obstáculos, confiando siempre en nuestras posibilidades.

“La vida es una lucha, pero se puede ganar”

7. La teoría del todo (2014)

Stephen Hawking es un es un físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico británico, es muy conocido pero gracias a esta película “La teoría del todo” conocemos su historia un poco mejor. Su lucha personal, esfuerzo y superación han sido factores imprescindibles en su vida y lo son para poder ser un buen emprendedor.

“Por muy dura que nos parezca la vida, mientras haya vida hay esperanza”

“No deberían existir fronteras para el esfuerzo humano”

8. The Full Monty (1997)

The Full Monty es una película inglesa, estrenada en 1997, y dirigida por Peter Cattaneo. Frente a una situación de desempleo y pobreza, surge la imaginación y la creatividad para montar un espectáculo de striptease masculino muy poco convencional. La creatividad, el valor y la capacidad de dejar la vergüenza y los miedos a un lado, la superación personal y el trabajo en equipo hacen frente a la precaria situación de los protagonistas.

«Hay que ver lo cansado que es no dar un palo al agua»

 

10 tips o consejos para hablar en público (Infografía)

¿Cúantas veces te has puesto nervioso ante la tarea de tener que hablar en público?

Muchas veces el miedo escénico puede frenarnos en nuestra carrera profesional e incluso hay veces que inevitablemente tendremos que enfrentarnos a estas situaciones.

En la siguiente infografía encontrarás 10 tips o consejos que te ayudarán a poder llevar a cabo discursos, exposiciones o cualquier tarea que consista en hablar en público.

HABLAR EN PÚBLICO2

Excusas

Cualquier excusa es buena para tranquilizar la conciencia y no asumir responsabilidades. Utilizamos las excusas para justificarnos y para postergar actuaciones y decisiones. Se trata de un mecanismo habitual porque la persona saca un beneficio de ello, la excusa es un autoengaño para salvar la autoestima o la imagen que se proyecta hacia los demás. La persona se siente amenazada e incapaz de lograr su objetivo y opta por justificarse.

En el ámbito laboral las personas con menos predisposición a trabajar, y las que más se quejan, son también las que más excusas utilizan y las más improductivas.

Excusas hay muchas y variadas tanto en el ámbito laboral como en la vida, pero algunas de las más comunes son:

 

1.»No tengo tiempo»


La excusa más utilizada del mundo y la más fácil de desmontar, ya sabemos que el que quiere hacer algo buscará un medio y el que no buscará excusas. Es imposible que una persona tenga más tiempo que otra, los días tienen 24 horas para todos. Lo que ocurre es que cada persona decide de manera libre en qué emplear su tiempo, así que no es cuestión de tiempo, más bien de prioridades.

2.»No dispongo de toda la información o no conozco todas las variables»


Las personas muy detallistas también pueden ser improductivas. El hecho de ser tan perfeccionistas, hace que avancen de forma más lenta.

3.»Ahora no es el momento»


Nunca vamos a encontrar el momento idóneo.

4.»Soy demasiado mayor/joven»


La edad o tus características físicas nunca deberían ser un impedimento para permitirte hacer cualquier cosa que quieras.

5.»Ya lo haré mañana»


¿En serio crees que mañana será diferente?… Esto es lo que se conoce con el nombre de Procrastinación, el hábito de postergar sin justificación válida actividades u obligaciones que tienen que ser atendidas.

6.»Mi situación es especial»


Creer que las reglas que se aplican a cualquier otra persona no se aplican a nosotros no parece muy coherente y sí bastante arrogante.

7.»Yo soy así»


El uso de esta afirmación esconde detrás la creencia de que ser de determinada manera es inamovible, que no podemos cambiar y que los demás nos tienen que aguantar porque “somos así”.

Si tu objetivo es personal, laboral, empresarial o social, no importa. Lo que importa es que dejes de sabotearte, dejes de lado todas estas excusas y te prepares para alcanzarlo.