Buscando un trabajo: la errónea interpretación del que busca y la verdadera realidad del que selecciona.

Cuando uno está buscando trabajo, lo más importante que debe mantener es el optimismo y la constancia. Pero son difíciles de conservar cuando el tiempo pasa y no se obtienen resultados y cuando se encuentran obstáculos en el camino o, al menos, se interpretan como tales.

Hay varios errores estándar de pensamiento y/o interpretación entre las personas que se encuentran buscando empleo de forma activa y que en realidad es lógico cometer si no se conoce el funcionamiento de “la otra parte”, la que selecciona.

TOP FIVE:

1.- No me inscribo en una oferta porque me falta alguno de los requisitos que exige la empresa

2.- No me inscribo en una oferta porque ya hay 250 candidatos inscritos

3.- No me inscribo en una oferta porque han vuelto a publicarla pasado un tiempo y la primera vez ya me descartaron

4.- Reviso constantemente las candidaturas para saber si la empresa que en cuya oferta me he inscrito ha estado revisando CV, si ha descartado el mío, etc. Si ya ha pasado mucho tiempo y no me han llamado, es que no he sido seleccionado

5.- La búsqueda de empleo consiste en buscar ofertas que se publiquen en el mismo día e inscribirse en ellas

LA REALIDAD DEL TOP FIVE:

1.- Las empresas buscamos siempre en un primer momento el perfil perfecto, el que reúne todas las cualidades imaginables que pueden enriquecer el trabajo que el candidato desarrollará.  A medida que avanza la selección, generalmente se van eliminando criterios y se va bajando el nivel, ya que el candidato perfecto rara vez es encontrado. Entonces empiezan a darse más importancia a otros valores, incluso a los personales más que a los académicos o laborales, teniendo una nueva oportunidad perfiles más incompletos.

2.- Las personas que seleccionamos y publicamos ofertas en portales de empleo, a veces empezamos a valorar las inscripciones partiendo de las más recientes, ya que la mayoría de portales de empleo así las ordenan por defecto o incluso a veces, debido a la falta de tiempo, no se valoran todas las candidaturas sino que se filtra por criterios (palabras). Por ello, da igual que te hayas inscrito el primero, el último o hacia la mitad.

3.- Las personas que seleccionan a lo largo de un proceso no tienen por qué ser las mismas y, por suerte o por desgracia, sus criterios tampoco son exactamente iguales. Esto ofrece una nueva posibilidad a los candidatos. Además, los requisitos pueden haberse modificado (ya comentado en el punto 1), lo que también aporta nuevas oportunidades al publicar de nuevo la oferta o sin necesidad de ser publicada de nuevo, simplemente haciendo una segunda valoración de las mismas candidaturas.

4.- Las empresas a veces, aunque valoremos los CV, no los clasificamos. O los pasamos a una carpeta temporalmente y luego los movemos. O descartamos la candidatura para esta oferta pero la tenemos en cuenta para otro puesto también vacante.  No hay que ser negativo y sacar conclusiones en firme de hechos que no tienen por qué ser decisivos, como es que tu CV en un momento dado aparezca como “Descartado”. O que haya pasado tiempo y no se te haya llamado. Normalmente las incorporaciones se dilatan en el tiempo más de lo deseado  (faltan autorizaciones por parte de la Dirección, cambia la estructura / planes de la empresa, la misma carga de trabajo del día a día retrasa en un momento dado una nueva incorporación por la inversión en tiempo que la formación conlleva…).

5.- Todas las empresas incorporan personal con más o menos frecuencia a su plantilla. Esto quiere decir que en algún momento que desconocemos, toda empresa necesitará base de datos para disponer de candidaturas que valorar (que será el momento en que probablemente publiquen una oferta). Entonces… ¿por qué no adelantarnos? ¿Por qué no hacer llegar a las empresas espontáneamente nuestro CV? Buscando direcciones de correo de las empresas que nos interesen en Internet –hoy en día algo bastante accesible- y presentando nuestro CV para que sea incluido en futuros procesos. No debe darnos vergüenza. Igual que hacer uso de nuestros contactos. El boca a boca y el ser en cierto modo “desvergonzado” (en el buen sentido) siempre funciona, en todo

Si nos encontramos en búsqueda activa de empleo, no hay que cerrarse a nada. Y recordar además que la suerte existe (o, como suele decirse, estar en el lugar adecuado en el momento preciso) y la probabilidad también, a mayor número de vías utilizadas y CV enviados, mayor probabilidad de acierto. Incluso sin hacer nada, el trabajo puede llamar a tu puerta – aún recuerdo estar diciéndole a dos personas cercanas de mi entorno en diferentes momentos que debían moverse más porque el trabajo no iba a llamar a su puerta y me equivoqué, porque sí lo hizo: en ambos casos, a través de un amigo que directamente les ofreció la incorporación en un puesto que él abandonaba… y así el trabajo les llegó sin hacer nada.

Además, otro aspecto fundamental es controlar el estrés y la ansiedad que pueden surgir en estas situaciones, para lo que podemos contar con diversas herramientas para gestionar el estrés.

Todas estas explicaciones y palabras que espero sean de ánimo para los que están ahora en esta fase de búsqueda, están fundamentadas no sólo por lo que vivo día a día en mi trabajo en RRHH, sino también por todas las situaciones curiosas que he vivido personalmente cuando yo he sido demandante de empleo. Por todo ello SÉ que toda persona puede encontrar un trabajo. Lo que no podemos determinar es “cuándo”, por lo que debemos continuar en la búsqueda incansable hasta que aparezca.  

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s